El mundo de los móviles ha cambiado mucho desde que android llegó a nuestras vidas. Ya no vivimos en un mundo en el que cada marca de móviles hace las cosas como le parece... Los usos, las apps, etc se han estandarizado bastante. Aún así los techies y la demás gente que habla sobre móviles y gadgets seguimos usando un lenguaje a veces incomprensible para el usuario estándar. En esta sección vamos a intentar explicar alguno de estos conceptos.
Android se basa en un sistema operativo en el que los usuarios tienen diferentes niveles de privilegios. Cuando compramos el teléfono, el nivel de usuario que tenemos es normal. Este nivel nos permite instalar o desinstalar aplicaciones (siempre y cuando no vengan ya preinstaladas) y en general tener un manejo del teléfono normal.
Existe otro nivel, que es el nivel de superusuario o root. Este tipo de usuarios tienen más privilegios que el usuario normal. El proceso por el cual un usuario se hace superusuario es a lo que llamamos rooteo. Este proceso no es algo estándar, sino que depende del teléfono que se utilice.
Hay que tener en cuenta que aplica a cualquier dispositivo Android, así que las tablets android también son rooteables.
En principio, si utilizas una fuente fiable para informarte de cómo hacerlo y sigues las instrucciones no deberías tener problemas. De todas formas, el proceso siempre es reversible.
El tipo de privilegio root sirve por ejemplo para desinstalar aplicaciones precargadas por el operador en nuestro sistema (usando por ejemplo Clean Master), hacer copias de seguridad (con Titanium Backup), o hacer modificaciones a nuestro Android.
23 de abril de 2014
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